Krill Lab: conoce el trabajo del grupo liderado por el destacado biólogo marino Dr. Ramiro Riquelme

Jueves 28 de Septiembre de 2017

Desde el Departamento de Zoología de la Universidad de Concepción se encuentra ubicada la oficina de operaciones del denominado Krill Lab. A cargo del investigador joven del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO), Dr. Ramiro Riquelme; bajo su tutela se encuentra un equipo de biólogos marinos donde destaca la función de su mano derecha, Erika Jorquera. Además, se sumó al equipo la estudiante de magíster Constanza Meriño, que dejó Santiago para emprender un vuelo plagado de aprendizaje y nuevas experiencias. El grupo lo completa el estudiante de pregrado Eric Orellana, quien desarrolla su tesis de la carrera de Biología Marina de la UdeC. Así, son cuatro los encargados de dar vida al Krill Lab. De sus proyectos, de sus carreras personales y la visión sobre el actual escenario de las Ciencias del Mar en Chile, conversaron con Jean Pierre Molina.

El origen:

Desde temprana edad, Ramiro Riquelme tuvo una vinculación con las Ciencias del Mar. O al menos una curiosidad. Esta, se materializó cuando finalmente decidió estudiar Biología Marina en la Universidad de Concepción. Desde ahí, el ascenso fue paulatino y progresivo. Finalmente, al terminar la carrera, decide cursar el Doctorado en Oceanografía.

“Estudiamos la biología de invertebrados marinos. Tratamos de estudiar y comprender procesos biológicos. Funcionamiento de organismos y eso, asociarlo a la realidad. Todo parte desde preparar una expedición, navegar, tomar muestras y luego analizarlas”, de este modo el profesional analiza el funcionamiento de su grupo de trabajo. El profesional, trabaja estrechamente con el director alterno del IMO, Dr. Rubén Escribano y la investigadora adjunta Dra. Pamela Hidalgo. “Rubén fue el que me dio la oportunidad de trabajar en Dichato. En 2005. Hice mi tesis de pregrado en el intermareal y luego me fui al área del Océano Abierto. El Dr. Escribano fue mi guía, totalmente”, recuerda el Dr. Riquelme.

El año 1998, Riquelme entra a la Universidad de Concepción. Hoy, es profesor asistente en el Departamento de Zoología, desde el 2016. Su doctorado también lo obtuvo en la UdeC.

-Me imagino que al realizar toda tu carrera en la UdeC y hoy, trabajar y contribuir a nuevas generaciones, debe ser gratificante…

-Claro que sí, sin duda. No me arrepiento para nada. Mi motivación fue la familia, realmente no me veo lejos de ellos. Soy muy apegado a mi madre y no me veía trabajando tanto tiempo fuera. En ese tiempo, además, tampoco era tan fácil postular a una beca. En mi época, ni siquiera existía la Beca Chile.

Un equipo interdisciplinario dentro de la misma Biología Marina:

“Me fui a Canadá a estudiar un magíster. Luego, tuve un hijo y decidimos volver. Mi marido estaba haciendo su tesis de Doctorado desde acá. En eso, se dieron las oportunidades y coincidimos con Ramiro, para trabajar con él”, así sintetiza Erika Jorquera, bióloga marina de la UdeC su integración al equipo de trabajo.

La científica viajó hasta Canadá a través de una Beca Chile. Luego, de varios años de trabajo vuelve a su alma máter, lo que constituye un hecho importante en su carrera. “Me fui el 2010 a Canadá a estudiar. Me dedicaba al área del plancton antes de irme. Trabajé con el Dr. Rubén Escribano. Allá trabajé con camarones pelágicos, desde otra área. Los postgrado siempre se terminan un poco cansados, por eso igualmente fue motivante volver y encantarme nuevamente con la ciencia”. Esto refleja lo extenuante que puede ser la formación académica en Ciencias y lo importante que es reenfocar una carrera.

El equipo de Krill Lab lo completan dos alumnos de magíster y pregrado. Desde Santiago, la joven Constanza Meriño; bióloga marina formada en la Universidad Andrés Bello llegó a partir de un contacto generado con Ramiro Riquelme a través de otra colega. “Siempre me interesó la Oceanografía, que es un enfoque distinto al fuerte que se enseña en mi universidad. Me ha encantado estar acá, es un concepto distinto. El espacio es abierto. He trabajado con gente que antes leía sus pappers en mi formación. He trabajado en difusión, cosa que en Santiago no ocurre”, son las reflexiones de la bióloga marina. Actualmente, está trabajando con las muestras de Cimar 21.

La importancia de la difusión científica:

“La difusión científica es importante y no se realiza tanto en Santiago. Es muy positivo, ya que los niños y niñas muchas veces no conocen el mar, las algas por ejemplo. Los niños se asombran. Y eso me motiva mucho más”, concluye Constanza frente a este tema.

Eric Orellana está realizando su tesis en este grupo de trabajo. Estudia Biología Marina en la Universidad de Concepción. “También soy de Santiago. De niño siempre vi muchos documentales relacionados con el mar, siempre me interesó, sobretodo los animales y los ambientes. En tercero medio me decidí por esta área. Postulé en la UdeC y no me arrepiento”, sostiene el joven estudiante.

“La ciencia pierde significado si la gente no se entera. Hay recursos que son públicos y que llegan a nosotros para hacer ciencia. Es un deber del quehacer científico”, es la reflexión de Erika Jorquera sobre la difusión y divulgación científica. Más cuando es un tema que en la formación educacional en Chile, no está del todo acabada sobre temas relativos a las Ciencias del Mar.

“Ahora estoy trabajando con un Liceo de Lota, me pidieron que apoyara a un grupo de estudiantes. En ese sentido, me siento muy comprometido. Es un deber, pero no todos tienen las aptitudes para hacerlo. Pero podrían contribuir desde otras áreas”, agrega del Dr. Ramiro Riquelme.

De este modo, Krill Lab constituye un grupo de profesionales de las Ciencias del Mar con un fuerte compromiso con la formación, investigación, educación y divulgación científica.

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